Descripción
Mesa holandesa de los Países Bajos de finales del siglo XIX, elaborada en fina madera de caoba tallada y chapada, una muestra de la alta ebanistería europea. El mueble, de tamaño ideal para un salón o comedor, puede acomodar cómodamente a cuatro personas, combinando elegancia y funcionalidad. La estructura cuenta con una base triangular apoyada sobre tres patas de madera, unida al tablero mediante un cuerpo central finamente tallado, proporcionando estabilidad y armonía estética. Aunque presenta algunas señales de uso y pequeñas faltas en la chapa, la mesa sigue siendo estructuralmente sólida. Perfecta para anticuarios, decoradores o coleccionistas, representa una pieza histórica que puede ser puesta en valor con una eventual restauración, manteniendo el encanto auténtico del siglo XIX.
Servicio de envío
Utilizamos solo mensajeros profesionales seleccionados cuidadosamente según el tamaño, peso/volumen y fragilidad del producto. Todos los envíos están asegurados, coordinamos tanto la recogida como la entrega, proporcionando asistencia dedicada durante todo el proceso. El envío es de tipo estándar y no incluye la entrega en el piso. ¿Desea la entrega en el piso?
Política de reembolso
Este producto proviene de una tienda seleccionada, puedes ejercer el derecho de reembolso dentro de 14 días desde la entrega. Si el producto se entrega dañado o presenta discrepancias respecto a la ficha del producto, es posible abrir una reclamación.
DESCUBRE MÁSDescripción
Mesa holandesa de los Países Bajos de finales del siglo XIX, elaborada en fina madera de caoba tallada y chapada, una muestra de la alta ebanistería europea. El mueble, de tamaño ideal para un salón o comedor, puede acomodar cómodamente a cuatro personas, combinando elegancia y funcionalidad. La estructura cuenta con una base triangular apoyada sobre tres patas de madera, unida al tablero mediante un cuerpo central finamente tallado, proporcionando estabilidad y armonía estética. Aunque presenta algunas señales de uso y pequeñas faltas en la chapa, la mesa sigue siendo estructuralmente sólida. Perfecta para anticuarios, decoradores o coleccionistas, representa una pieza histórica que puede ser puesta en valor con una eventual restauración, manteniendo el encanto auténtico del siglo XIX.










