Descripción
Esta escultura, realizada en los años noventa por el artista mantovano Aldo Guarnieri, encarna la esencia del arte de vanguardia de su época. Utilizando una técnica mixta sobre madera, Guarnieri transforma el material otorgándole un sentido de movimiento y profundidad. La superficie de la escultura, salpicada de agujeros regulares, invita al espectador a explorar no solo visualmente sino también imaginativamente, creando un diálogo entre el lleno y el vacío, el presente y la ausencia. El pedestal de metal negro, elegante y discreto, aporta a la escultura una sobria monumentalidad, integrándose perfectamente en la composición. Este soporte no es solo funcional, sino que se convierte en parte integral de la obra, combinando la rigidez geométrica del metal con la vitalidad orgánica de la madera. El producto no tiene ninguna marca visible.
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Esta escultura, realizada en los años noventa por el artista mantovano Aldo Guarnieri, encarna la esencia del arte de vanguardia de su época. Utilizando una técnica mixta sobre madera, Guarnieri transforma el material otorgándole un sentido de movimiento y profundidad. La superficie de la escultura, salpicada de agujeros regulares, invita al espectador a explorar no solo visualmente sino también imaginativamente, creando un diálogo entre el lleno y el vacío, el presente y la ausencia. El pedestal de metal negro, elegante y discreto, aporta a la escultura una sobria monumentalidad, integrándose perfectamente en la composición. Este soporte no es solo funcional, sino que se convierte en parte integral de la obra, combinando la rigidez geométrica del metal con la vitalidad orgánica de la madera. El producto no tiene ninguna marca visible.







