Descripción
Secreter austríaco del siglo XX en estilo Biedermeier, elegantemente taraceado y chapado en nogal, arce, haya y maderas frutales, con elaboradas decoraciones talladas. El mueble, construido en una sola pieza y con laterales curvos, cuenta con dos cajones en la parte inferior, tapa central abatible y dos cajones superiores. El interior, de gran encanto, está equipado con ocho pequeños cajones, compartimento central con columnas y un pequeño espejo, además de una superficie de escritura forrada en imitación de cuero. Ideal para decorar con estilo salones, salas de estar o despachos, es una pieza perfecta para anticuarios y decoradores. El secreter descansa sobre cuatro patas zoomorfas de sable, de buena solidez; una de las patas presenta un pequeño desconchón en una garra. En conjunto, el mueble está estructuralmente sano y en buen estado de conservación, con leves señales del paso del tiempo acordes a su antigüedad.
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Secreter austríaco del siglo XX en estilo Biedermeier, elegantemente taraceado y chapado en nogal, arce, haya y maderas frutales, con elaboradas decoraciones talladas. El mueble, construido en una sola pieza y con laterales curvos, cuenta con dos cajones en la parte inferior, tapa central abatible y dos cajones superiores. El interior, de gran encanto, está equipado con ocho pequeños cajones, compartimento central con columnas y un pequeño espejo, además de una superficie de escritura forrada en imitación de cuero. Ideal para decorar con estilo salones, salas de estar o despachos, es una pieza perfecta para anticuarios y decoradores. El secreter descansa sobre cuatro patas zoomorfas de sable, de buena solidez; una de las patas presenta un pequeño desconchón en una garra. En conjunto, el mueble está estructuralmente sano y en buen estado de conservación, con leves señales del paso del tiempo acordes a su antigüedad.










